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R&N Medicina Funcional

Dermatología Funcional

Además de ser el órgano más extenso del cuerpo, la piel refleja lo que sucede en nuestro interior. La Dermatología Funcional nos permite encuadrar y entender los síntomas del paciente dentro de un contexto. Se centra en mejorar la salud de la piel desde adentro hacia afuera, considerando factores como la nutrición, estilo de vida y bienestar emocional. 

Un problema en la piel puede ser el primero en aparecer dentro de una lista larga de enfermedades. Es por esto, que el paciente debe ser evaluado de forma integral, teniendo en cuenta:

EJE CEREBRO-INTESTINO-PIEL

Es un sistema interconectado en el que el cerebro, el tracto gastrointestinal y la piel se comunican entre sí a través de vías neuronales, hormonales e inmunológicas. Los desequilibrios en la microbiota intestinal pueden desencadenar inflamación que se refleja en afecciones cutáneas demostrando la interdependencia de estos sistemas en el bienestar general.

EJES HORMONALES

Las fluctuaciones hormonales juegan un papel crucial en el desarrollo y agravamiento de diversas afecciones cutáneas. Uno de los objetivos más importantes en el abordaje desde la PNI consiste en diagnosticar y corregir los desequilibrios hormonales, para lograr que los ejes funcionen en sincronía. 

PSICODERMATOLOGÍA

El manejo del estrés es fundamental para el tratamiento de las enfermedades de la piel. Desde la psicodermatología, se aborda tanto el impacto de las emociones en la aparición y agravamiento de afecciones dermatológicas, como el efecto que estos trastornos de la piel pueden tener en la salud mental de los pacientes. 

La mayoría de las patologías de la piel son consideradas crónicas por la medicina tradicional. Algunos ejemplos son: acné, rosácea, psoriasis, dermatitis seborreica, eccemas. En general,el tratamiento consiste en cremas o pastillas para mejorar de forma transitoria los síntomas. Sin embargo, para la Dermatología Funcional queda mucho por hacer.